Se realizó una MIA donde se propuso la implementación de circuitos ecoturísticos, con recorridos guiados, senderismo, campamento, caminata, cabalgata, exploración de tiros y minas, fotografía de flora y fauna, observación sideral, venta de artesanías, servicio de hospedaje y alimentos. Para lo anterior se consideraba la rehabilitación de cuatro veredas forestales, que serían utilizadas como senderos interpretativos; se contemplaron nueve áreas de descanso, protecciones en tres secciones de tiros de mina, y la construcción de infraestructura y señalización de todas las áreas. Para la prestación de los diferentes servicios; se conformaría una cooperativa constituida por los ejidatarios y avecindados del Ejido de La Aduana.